viernes, 18 de septiembre de 2009

Mejor no hablar...

A Pipo Gorosito no le cierran los números por ningún lado. De 31 partidos oficiales en el año, River apenas ganó 10 y se quedó sin Copas en las primeras rondas. "En el campeonato todavía falta, es difícil, pero tenemos que ganar". Como si fuese fácil...

Otra derrota, otra eliminación en primera ronda, otra producción pobrísima, otra noche de lamentos... Y así, a Pipo Gorosito, a este River de Pipo Gorosito, no le cierran los números por ningún lado. De 31 partidos oficiales en este 2009, River apenas ganó 10 que no le alcanzaron para pasar de ronda en ninguna de las dos Copas, ni Libertadores ni Sudamericana, y en el torneo Apertura ya está lejos con apenas cuatro puntitos en 12 partidos.

La cuenta es dolorosa. El Clausura lo terminó con módicos 7 triunfos, 6 empates y 6 derrotas; en el Apertura suma un solo triunfo, un empate y dos derrotas. Y peor que peor en el plano internacional. Allí, entre Libertadores y Sudamericana, River apenas cosechó un 29,16% de efectividad: dos triunfos, un empate y tres derrotas que no alcanzaron para pasar la primera fase en un grupo compartido con Nacional (Uruguay), Unversidad San Martín (Perú) y Nacional de Paraguay, en el primer semestre; y dos derrotas con Lanús en el debut en esta Sudamericana.

En el campeonato todavía falta, es difícil, pero tenemos que ganar", explicó anoche Pipo, con todo el dolor a cuestas. Y agregó: "No hablé con los jugadores. Prefiero hacerlo mañana (por hoy) que ahora en caliente". Mejor no hablar de ciertas cosas...

Fuente: Diario Olé

Qué va a ser de ti lejos de casa

La de anoche fue la undécima derrota de River en sus últimos 14 encuentros como visitante. Caída libre.

La lista se alarga, se engrosa, con el correr de cada partido. Nada, pero nada, la detiene. En el último encuentro que River había jugado como visitante (el reciente 1-2 ante Central) se recordaba que justo ante ese rival había sido la lejana alegría: 15 de febrero del 09, última victoria del equipo de Gorosito como visitante (2-1, con goles de Galmarini y Fabbiani). Desde entonces ya pasaron 14 partidos, entre torneos locales e internacionales, y River perdió 11 de ellos. Sólo le igualó 1-1 a Vélez (la tarde del golazo de Villagra y la chilena de Hernán López), 1-1 a Boca y 0-0 a Argentinos. De no creer. ¿De no creer?
Las caídas se dividen así: cuatro en Libertadores y Sudamericana (1-2 ante San Martín de Porres, 0-3 con Nacional de Montevideo, 2-4 con el de Paraguay, y ayer), y siete en el país. La más dura: el 1-5 ante San Lorenzo. Las que más duelen: todas.

Fuente: Diario Olé

Un zurdazo...

Archubi pateó la puerta del vestuario de los árbitros. Fue agitado el ingreso al vestuario visitante luego de la derrota. Los jugadores de River, calientes con Beligoy, más todavía cuando supieron que Caranta reconoció que le hizo penal a Ortega, recorrieron la manga a puro insulto y Archubi pateó a puerta del vestuario de los árbitros.

Apareció la Policía y se armó un revuelo en el que se metieron más jugadores, entre gritos y la idea de separar al ex volante de Lanús, que era el más sacado. Un triste resumen de lo que fue River.

Fuente: Diario Olé

Un River bajito visitará a Arsenal

Bajo en todos los aspectos: futbolístico, dirigencial y ahora en jugadores. Porque para la próxima fecha, en Sarandí, Néstor Gorosito sacará a Cristian Fabbiani de los titulares y pondrá a Daniel Villalva. Así, el equipo no tendrá altura de mitad de cancha para adelante y se apostará todo a los pibes de Inferiores y a la experiencia de Ariel Ortega.

En un cambio que se veía venir, el entrenador les dará el gusto a varios hinchas y sentará a Fabbiani en el banco. Sin embargo, el que entra tampoco cumple con las características de goleador y 9 de área, porque a pesar de la ilusión que genera ver a Villalva, el juvenil no está para ir al choque con los zagueros rivales.

Pero Gorosito se sigue quedando corto. Otra vez jugarán Gustavo Cabral y Maximiliano Coronel, quienes partido tras partido siguen cometiendo errores infantiles y sin aportar soluciones. Nicolás Navarro seguirá en el arco y los laterales serán los mismos de anoche: Martín Galmarini y Lucas Orban.

En el mediocampo, el insípido Miguel Angel Paniagua saldrá del equipo y volverá Matías Almeyda, quien será acompañado por Matías Abelairas, debido a la lesión muscular sufrida por Diego Barrado.

En limpio, River iría con: Nicolás Navarro; Martín Galmarini, Gustavo Cabral, Maximiliano Coronel, Lucas Orban; Matías Almeyda, Matías Abelairas; Mauro Díaz, Ariel Ortega, Diego Buonanotte; y Daniel Villalva.

Fuente: LPM

Gorosito: "No le podemos llegar al plantel"

El entrenador de River habló luego de la derrota y eliminación ante Lanús en la Copa Sudamericana: "No le podemos llegar al plantel, lo he hablado mil veces y no sé por qué hemos buscado la vuelta y la forma y nos cuesta llegarles, la relación es buena pero nos cuesta llegarles".

Haciendo un análisis de este triste presente, en donde no se gana de visitante y se queda fuera de las copas internacionales muy temprano, el director técnico dijo en Del Plata que "lo que rinde el equipo dentro de la cancha es mi responsabilidad, porque no he sabido sacarle el máximo provecho hasta ahora".

"No ganan solamente los jugadores o el entrenador, también están los dirigentes: cuando se gana, ganan todos, y cuando se pierde, también. Prefiero cargar con todas las culpas que correspondan, pero ni loco les voy a echar la culpa a los jugadores", siguió.

Sobre su continuidad, Gorosito volvió a asegurar que no se le cruza dar un paso al costado, dijo que los carteles de ayer en Lanús fueron mandados a hacer y agregó: "El equipo no está jugando bien, no se están obteniendo resultados y es lógico que se hable de mí. No se me cruza renunciar", aseguró el DT.

Fuente: LPM

La frutilla del postre

Anoche en el Sur, en una actuación anodina, encarada casi desinteresadamente, River quedó eliminado de la Copa Sudamericana. Es la frutilla del postre de la que será recordada seguramente por “la peor dirigencia del club”. Es casi redundante recordar que durante la gestión Aguilar, River no obtuvo logros internacionales.

Esta gestión que se inició a fines del 2001, está por finalizar formalmente en diciembre del 2009. Sin embargo, después de desquicio institucional y deportivo a la que ha sido sometido nuestro querido River, se puede decir que abandonó el barco mucho tiempo antes. Probablemente, luego del escandaloso último puesto obtenido por Simeone se eligió una estrategia diferente para emprolijar el zafarrancho económico y llegar como sea a los comicios de Diciembre. Para ello se buscó un técnico “ni”, manejable, sin rebeldía, conformista y funcional a las necesidades políticas de la hora.

Un año dedicado a preparar las valijas, que el futuro dirá si son definitivas o como ocurre habitualmente en nuestro país, aguardarán que “el todo pasa” los ubique nuevamente en carrera. No es cuestión de tirar por la borda tanta experiencia acumulada. Si al fin y al cabo, uno que otro campeonato se ganó. Nuestra hinchada se convirtió en la más famosa. Y el Museo está a punto de inaugurarse, dicen por lo bajo los “leales a mis banderas”.

Pronto se olvidará la pesificación de la deuda que redujo de un modo exorbitante el pasivo del club casi simultáneamente con la asunción de Aguilar en su primer mandato.
El desmantelamiento del semillero, las traiciones a Delem y a Ramón, las heridas en el paladar y la identidad futbolística junto a la más grave de todas: la traición a su proyecto político. las infinitas desprolijidades y sospechas que iban despertando temas como la ausencia de licitaciones y las sobrefacturaciones, la apertura impresionante de kioscos, la “amigocracia” atendiendo de ambos lados del mostrador, el pozo negro del futbol amateur y “los desaparecidos”, el presupuesto del fútbol profesional que se comió todo (los grupos inversores anónimos, la Locarnomanía).

En fin… la nueva pantalla, el voley, el básquet, el nombre del estadio, los palcos de la Centenario Media, las canchas de Tenis, el estacionamiento, las Wolfwagen, los recitales, el Instituto, las instalaciones, las goteras, los baños, la publicidad, la pintura del estadio, los créditos leoninos a los empleados, la relación con Macri, la relación con Grondona, peleas fratricidas, instalaciones amuralladas, cracks formados en el club que no quisieron volver más y la deserción de la pelea por los derechos televisivos. Infinidad de cuestiones sin que jamás se acusara recibo de intentar frenar el desprestigio internacional al que se llegó River pasaba de ser el Campeón del Siglo, “el más grande” y “el más campeón” a estar en boca del mundillo futbolero por el caos imperante. Además, nunca se pudo separar el desequilibrio administrativo del futbolístico. Luego, todo redundó en una suma de desencantos. A esta altura, ya próximos al balance, habría que discriminar las responsabilidades que tuvieron Pellegrini, Astrada, Merlo, Passarella, Simeone y Gorosito en tanto fracaso, ya que la pésima política de compra y venta de jugadores fue un denominador común de todos estos procesos. Aún así, queda claro que algunos fueron mucho más complacientes que otros.

En esa lógica irracional de desmantelamiento fue acrecentando la bronca del hincha de River. Que solo vomitó su ira dos o tres veces en el hall, o través de los foros, pero jamás abandonó su increíble fidelidad. Durante estos dos últimos períodos institucionales River tocó fondo. Todo lo que pasó anoche en Lanus, fue la síntesis de ocho años de desencuentros. Una camiseta fea, un equipo que juega feo, una noche horrible y una tribuna que no quiere verse derrotada nunca más. Todo tuvo olor a “ciclo terminado”.

Este es el fin. Las palabras se agotaron. La frutilla del postre no podía ser más amarga.
Comienza una nueva etapa. Antes queda esta transición insoportable.
El tiempo justo para poder pensar y no repetir la historia. Antes que folklóricos slogans sobre supuestas lealtades urge valorar los principios, la ética, la honestidad y la transparencia de quienes manejen los destinos del club a partir de Diciembre.

Fuente: LPM

Almeyda salió a bancar a Gorosito

En medio de las versiones que indican que la continuidad del entrenador pende de un hilo, el Pelado lo respaldó públicamente: "En este momento un cambio de técnico no sería bueno. Pipo se maneja bien con el plantel". De cara al duelo contra Arsenal sigue Navarro y pierde su lugar Fabbiani.

"Tenemos buen diálogo con el cuerpo técnico, pero todos sabemos que en el fútbol mandan los resultados. En este momento un cambio de técnico no sería bueno. Pipo se maneja bien con el plantel, está abierto al diálogo y se cansa de decirnos que juguemos, que esto es River", destacó el mediocampista.

Luego, consultado sobre el pobre presente del club, analizó: "River es un equipo que viene golpeado: que viene de ser campeón, de ser último... Creo que las palabras ya no alcanzan. No se puede hablar más.

En tanto, con respecto al equipo para visitar el domingo a Arsenal, Gorosito realizará tres variantes: Almeyda, Abelairas y Villalva irán en lugar de Barrado, Paniagua y Fabbiani. De esta forma mantendrá en el arco a Nicolás Navarro, quien atajó por primera vez anoche en el Sur. Pierde su lugar Daniel Vega.

Fuente: TyCsports