lunes, 5 de octubre de 2009

Astrada, el elegido

El Negro es el apuntado por José María Aguilar para suceder a Gorosito. No hubo diálogo con la oposición y mañana le harán un ofrecimiento para que asuma cuanto antes.

Leonardo Astrada es el elegido por el oficialismo de River para reemplazar a Néstor Gorosito. Así lo decidió hoy la cúpula del oficialismo, con José María Aguilar a la cabeza, en una reunión que se desarrolló por la tarde en el Monumental.

Mañana hablarán con el Negro, quien en principio no vería con buenos ojos el hecho de agarrar hasta el fin de campeonato, por la elecciones venideras. El Jefe quiere un contrato hasta fines de 2010 para poder trabajar con tranquilidad.

En caso de concretarse su arribo al club, este sería el segundo ciclo de Astrada como entrenador millonario. Dirigió al equipo dos años entre 2004 y 2005, conquistó el Clausura 04 y logró dos semis de Copa Libertadores.

De esta forma, sin diálogo previo con las principales listas opositoras, se esfumaron las chances de un interinato y las posibilidad de Omar Labruna y Ramón Angel Díaz, el preferido de los hinchas.

Fuente: TyCsports

Cabral y Fabbiani entregaron el partido

Por primera vez en mucho tiempo, el equipo era puro sacrificio para quebrar la racha negativa como visitante. Ganaba 1-0 y todos metían, pero a poco del final, Cabral y Fabbiani regalaron el partido. El defensor cometió un penal inescrupuloso que significó el empate del rival y el Ogro evitó lo que hubiera sido el gol de la victoria con un nuevo taco atroz. En cambio, San Lorenzo no perdonó y Romeo dio vuelta el resultado. Basta… por favor, ¡basta de mediocres!

Lo bien que hizo Gorosito en renunciar antes de jugar el partido… se la veía venir y tiró la toalla antes de comerse la responsabilidad de otro papelón sin dividir cuentas con los jugadores. Es que con la derrota de hoy en el Nuevo Gasómetro, volvió a quedar en claro que detrás del técnico se tiene que ir mucha de esta gente que el club de Núñen tiene por jugadores. Ni ellos ni Pipo están a la altura siquiera de ponerse las medias de River.

Ya lo había anticipado Almeyda, cuando señaló que no se le podía mentir a la gente, que la ida del técnico no cambiaría nada. Y así lo ratificaron en el Bajo Flores dos de sus compañeros, dos de los principales responsables de este 2009 vergonzoso y nefasto, como lo son Gustavo Cabral y Cristian Fabbiani. En mayor o menor medida, estos dos mamarrachos que manchan la camiseta han regalado un sinfín de partidos a base de desvergüenza y falta de compromiso.

Como lo hicieron en los diez minutos finales de esta tarde ante San Lorenzo, en donde ambos resumieron la entrega y las ganas que tienen de sacar a este equipo adelante. Porque cuando todo River era puro sacrificio para mantener el 1-0 parcial y quebrar la racha adversa de visitante que empaña la historia del club, Cabral se despachó con dos trompadas inescrupulosas hacia Bottinelli, como si estuviera en el potrero de su barrio, de donde jamás debió haber salido este animal que La Banda tiene por marcador central.

Y porque Fabbiani podrá ser carismático, panzón, robusto o el mejor atleta de la historia, pero si no tiene ganas ni intención de levantar cabeza, mejor que se vuelva de joda a Rumania. Este River en llamas necesita jugadores que se comprometan y dejen la vida para devolverle el prestigio que le han robado, y eso no se logra con tacos sobradores ni firuletes tribuneros. Por el contrario, cuando ya todo está perdido, la grandeza y la capacidad para revertir esta historia se demuestra con el alma. Cosa que ni Cabral ni Fabbiani han hecho.

Fuente: LPM

Un laberinto sin salida inmediata

La situación de River es mucho más grave de lo que parece. El objetivo del plantel es conseguir puntos para clasificarse a la Copa Libertadores del año que viene, pero la realidad indica que se necesita sumar para no sufrir problemas con otra tabla. Lo peor de todo es que este grupo de jugadores perdedores -en su mayoría- tendría que irse en diciembre y solamente se pueden traer cuatro refuerzos para el Clausura.

Gracias a los gravísimos errores dirigenciales y a la ausencia absoluta de capacidad a la hora de tomar decisiones importantes, River está en el peor momento de su historia y encima la solución parece que no sólo va a llegar a través de las urnas en diciembre. Más allá de que los encargados de conducir el destino del club han hecho una demostración excelente de lo que no hay que hacer, los futbolistas son los que entran a la cancha y lograron que el hincha genuino esté cada vez más preocupado.

En líneas generales, este plantel es un desastre. River ha perdido partidos de la manera más insólita que a cualquiera se le cruce por la cabeza. Y en las imágenes de los goles rivales y las derrotas humillantes siempre aparecen los mismos jugadores (Gustavo Cabral, Cristian Villagra, Rodrigo Archubi, Matías Abelairas y siguen las firmas). Por eso la dirigencia que asuma en diciembre tendrá que hacer una depuración masiva, debido a que algunos ya no pueden compartir más el vestuario millonario.

Sin embargo, el asunto es muy complicado. River necesitaría desprenderse de al menos 10 jugadores y sólo se permiten cuatro refuerzos para encarar el Clausura. Pero a este plantel ya no se le puede bancar más. Varios jugadores se deberían haber marchado antes de que empezara el Apertura y ahora es un dilema porque para desprenderse de ellos hay que rescindirles el contrato, venderlos por mucho menos de lo que costaron o mandarlos a la Reserva y promover juveniles que aún no están aptos para jugar en Primera.

En ese contexto, River tiene que hacer lo posible para realizar un papel digno en las doce fechas restantes. De todas formas, el futuro hasta que finalice la temporada no es nada auspicioso. El presidente que asuma a fin de año y el DT que traiga deberán elegir cuidadosamente a quiénes van a incorporar. Un refuerzo por línea no alcanza. La defensa por sí sola amerita una renovación completa. En el medio y adelante faltan variantes. La realidad asusta, parece un laberinto y nadie garantiza que haya una salida inmediata.

Fuente: LPM

El "Pelado", entre la vergüenza y Fabbiani

Matías Almeyda, volante y referente de River, analizó el pésimo momento del club, reiteró que hubo conversaciones con el delantero y que le da vergüenza salir a la calle. Además, indicó que la renuncia de Néstor Gorosito los tomó por sorpresa.

Este River da para cualquier cosa y los que realmente sienten la camiseta, como es el caso de Matías Almeyda, no encuentran explicación y se hunden en la tristeza y la impotencia. Otros, claro, se dedican a regalar penales y despilfarrar goles insólitos.

El 5, en declaraciones a La Red, indicó que le da vergüenza salir a la calle, algo que había reconocido semanas anteriores. Después de otra derrota dolorosa, el de Azul admitió que hay charlas con Cristian Fabbiani: "No puede darse el lujo de tirar un taco en ese momento. Tenemos mucha juventud y hoy están viviendo un presente que no es el adecuado para jugar en la Primera de River. Están quemando etapas, no le dan la seriedad y el respeto que merece esta camiseta y eso es por una cuestión de edad".

Además, compartió que el alejamiento de Gorosito los sorprendió, pero sacó pecho y, casi con resignación, manifestó que deben salir adelante. ¿Si le ofrecen el cargo de entrenador? "Resultaría un poco raro, acá no se acostumbra mucho. Sería uno de los pocos casos, pero complicado: imaginate si me tengo que poner y sacar solo, jugaría siempre".

Después, en Indirecto, agregó: "Lógicamente entramos calientes al vestuario, porque se nos escapa otro partido que lo teníamos ahí. El error grave de Cabral, que nos empatan... Son esas cosas que hablamos y hablamos y ya no se pueden repetir más. Hay que hacerle entender que las cosas van por otro lado; que hay que ser más profesional, comprometerse con los compañeros y con la camiseta que tenemos puesta".

Fuente: LPM

El vice Macchi quiere a Astrada

"Le dicen el Jefe, es una persona de bien, una persona honesta, y me parece que merece una segunda vuelta..." No se trata de ballotage. Se trata de la sucesión de Néstor Gorosito. Se trata de Leonardo Astrada. Y la frase no perteneció a un hincha más. La dijo, en La Red, Julio Macchi, vicepresidente de River. Igual, el dirigente hizo autocrítica: "Durante los diez meses no pudimos hacer las incorporaciones que pidió. La verdad es que no pudimos conformarle (a Pipo) y, por eso, tuvimos nuestra responsabilidad".

El plantel de Millo volverá mañana a la actividad de cara al encuentro del domingo, a las 20, contra Independiente en el Monumental. Aún se desconoce quién se hará cargo del entrenamiento aunque, esta tarde, está prevista una reunión de la Mesa Directiva.

Fuente: Diario Olè

Que marche preso

Una irresponsabilidad del Sargento Cabral permitió la remontada del Ciclón: le pegó una piña a Bottinelli que derivó en un penal y una roja inútiles. ¡Ay!

Caerle a Fabbiani es más fácil, una mera consecuencia del personaje que él mismo construyó. Y no sería injustificado el reproche. El Ogro, en su última chance de encaminar una reconciliación con la gente de River, se nubló como un defensor que no sabe cómo resolver en el área contraria. Fabbiani pudo ganarlo y no lo hizo. Tan cierto como que el que empezó a perder el clásico ante San Lorenzo fue Cabral.

Y así, otra vez, el equipo de Gorosito cayó en combate. Por eso, si el Tanque actuó como zaguero, el Sargento lo hizo como un pibe que suma 20 segundos en Primera. De ningún modo podría decirse, con este River y el recuerdo del 8/5/08 en el medio, que el partido estaba controlado. Sin embargo, los de Núñez venían sintiendo menos sofocones que de costumbre. Apenas una volea del Kily los había inquietado en ese segundo tiempo. Hasta que a Cabral se le ocurrió hacer justicia por mano propia. En un forcejeo con Bottinelli, de los infinitos que existen por fin de semana, Gustavo le pegó una piña en la cara. El centro, como detalle no menor, iba derechito a las manos de Navarro. Aunque terminó en el punto del penal y con Cabral en las duchas.

Ni cara para protestar tuvo el central que ya se ganó mil insultos y contó con suficientes perdones de parte de Pipo. Porque el ex DT de River lo bancó tras la macana con Banfield y un flojísimo semestre por donde se lo mire. Ahora habrá que ver si el técnico que venga le tendrá la misma paciencia. O si será marche preso, Sargento.

Fuente: Diario Olè

Rompe todas las rachas

River llegó a su 16° partido sin ganar de visitante y marcó otro récord negativo. ¿Hasta cuándo...?

A Gorosito le contaron hasta 10. Nocaut. Pero a River le contaron hasta 16.¿Y acaso hay más? Sí: no bastó con todo lo anterior que, por si le faltara algo, estableció un nuevo récord negativo para su reciente historia negra: con el 1-2 frente a San Lorenzo sumó su 16° partido sin triunfos como visitante (13 derrotas y tres empates) y superó la seguidilla que el equipo de Angel Labruna había tenido entre 1978 y 1979.

Ultimo por primera vez en su historia, cada vez peor en los clásicos, superándose en sus caídas en torneos internacionales, con un futuro negro (y no porque Astrada se animaría a capear el temporal), este River se supera a sí mismo. Negativamente.

Fuente: Diario Olè