miércoles, 23 de septiembre de 2009

Hay una espina más para Rosales

Mauro, quien no juega desde hace cuatro meses, continúa con dolores en el tobillo derecho y si no mejora, podría operarse para arrancar OK el 2010.

Mauro Rosales se marchitó. Y el responsable es el severo esguince en el tobillo derecho que sufrió en el último Clausura, nunca terminó de recuperar y hoy se le convirtió en crónico. Una lesión dolorosa y molesta por la que tuvo que hacer la pretemporada en Canadá a media máquina, por la que Néstor Gorosito todavía no pudo utilizarlo ni un minuto en este semestre y por la que, si no ve una mejora en los próximos días, el delantero ya tiene decidido operarse y, recién así, poder empezar el 2010 a pleno. ¿En River? Se verá: en diciembre finaliza su contrato.

Hace 15 días, cuando apareció entre los elegidos por Gorosito para la habitual práctica de fútbol, parecía que se habían terminado las malas. Era anecdótico (y lógico) que estuviera entre los suplentes. Lo único que importaba era ver cómo respondía su tobillo. Y como le viene sucediendo desde el 16 de mayo, cuando jugó su último partido la tarde en que River perdió 4-0 ante Huracán, la respuesta no fue positiva. De poco (o nada) le sirvieron los tratamientos a los que se sometió. Y es por eso que si bien aún mantiene una tibia esperanza de gambetear el quirófano, todo indica que seguirá el mismo camino que Oscar Ahumada, otro que peleó contra una lesión similar y terminó operándose.

Picante y definitorio, Speedy llegó a River a principios del 2007 e hizo ilusionar a todos. Daniel Passarella, incluso, avisó: "Con Mauro gano la Copa". Algo que nunca ocurrió, claro. Como tampoco se vio recompensado el esfuerzo económico que hizo el club (pagaron 1.800.000 euros) para sacárselo al Ajax, ya que si bien el cordobés fue tenido en cuenta por el Kaiser, Simeone y Gorosito, jamás se consolidó. Un dato: apenas en 13 de los 73 partidos que jugó en River completó los 90 minutos. Y fueron menos los encuentros en los que dejó la cancha aplaudido por los hinchas.

Fuente: Diario Olé

Gorosito: “Lo más fácil sería dar un paso al costado”

El entrenador millonario habló sobre su continuidad e indicó que pensó en renunciar, aunque confirmó que seguirá para no dejar al club en una situación complicada a tres meses de las elecciones. “No nos quedamos por la plata, sino por el compromiso. Es el papel que me toca jugar”, afirmó.

Terminó el entrenamiento de River y llegó el momento esperado por todos los medios que desde temprano rodearon el predio de Ezeiza. Néstor Gorosito se sentó con la tranquilidad de siempre en la sala de prensa para hablar sobre su continuidad como técnico, luego de otro fin de semana oscuro y repleto de suspicacias en la entidad de Núñez.

Y arrancó: “En un momento, debido a los malos resultados y a cómo veníamos jugando, se me cruzó por la cabeza renunciar, pero luego de evaluar muchas situaciones, entre ellas el apoyo de los jugadores y de los dirigentes, decidí cambiar la postura. Lo más fácil sería dar un paso al costado y sacarme la responsabilidad, pero queremos revertir este momento”.

“No nos quedamos por la plata, sino por el compromiso. Si hubiese renunciado, deberían haber buscado un entrenador por tres meses. Es el papel que me toca jugar y tenemos la entereza suficiente para intentar dar vuelta la situación”, sostuvo Pipo, que agregó: “Si no estuviesen las elecciones en diciembre, hubiese pensado mucho más la decisión”.

Acerca de las causas para este mal momento futbolístico, explicó: “Dentro de la cancha no podemos transmitir lo que hacemos en la semana. Tratamos de jugar de una manera y después no lo plasmamos en los partidos. Ahora la meta primordial es ganar un partido y después buscar lo estético”.

Gorosito subrayó que el cuerpo técnico cuenta con el apoyo del plantel: “Los jugadores nos dicen que no se nos ocurra irnos. Sin ese sostén hubiese sido difícil seguir”. Pipo también manifestó que “el clima de trabajo es normal y hay diferencias lógicas como en cualquier lado, pero todos se hablan con todos”.

Fuente: TyCsports

Gorosito probó un equipo con cuatro variantes

El entrenador millonario ya se metió de lleno en el partido frente a Gimnasia, por la sexta fecha del Apertura, y esta mañana paró un once titular con Ferrari, Archubi, Sánchez y Ríos.
Luego de otro domingo nublado y de protagonizar ayer una breve charla con el plantel para anunciar su continuidad, Néstor Gorosito armó esta mañana en Ezeiza una práctica formal de fútbol de cara al duelo con Gimnasia (LP) por la sexta fecha del torneo Apertura.

El entrenador millonario formó un equipo titular con cuatro modificaciones respecto al que arrancó frente a Arsenal. Paulo Ferrari, Rodrigo Archubi, Nicolás Sánchez y Andrés Ríos estuvieron por Gustavo Cabral, Matías Abelairas, Mauro Díaz y Daniel Villalva.

En tanto, Mauro Díaz y Cabral, quienes posiblemente jueguen frente al Lobo platense, en el Monumental, trabajaron de manera diferenciada por molestias físicas. Villalva, por su parte, se entrenó con el seleccionado Sub 17.

En definitiva, Pipo paró a: Nicolás Navarro; Ferrari, Sánchez, Maximiliano Coronel, Lucas Orban; Martín Galmarini, Matías Almeyda, Archubi, Diego Buonanotte; Ariel Ortega y Ríos.

Fuente: TyCsports

martes, 22 de septiembre de 2009

En franco descenso

Si hoy arrancara la nueva temporada, River empezaría último en la tabla de promedios. Necesita sumar urgente para no sufrir a futuro. Es una alarma que empieza con... B.

Es cierto que la actual temporada apenas arranca y todavía faltan 33 fechas para el final. Son 99 puntos en juego. Casi una eternidad, y más todavía en un fútbol argentino en el que de la nada surgen equipos sensaciones que se autoconsumen enseguida (Huracán es el último caso) u otros que son punteros cuando parecían destinados a la condena (Rosario Central).

River, este River, es sensación por su desgracia, se empecina en el autoconsumo, es puntero en récords negativos y hay una posible condena, lejana pero condena al fin, que empieza a crecer. Y esa amenaza tiene forma de Promoción y/o descenso. Hoy, está a 15 puntos de Racing (111 contra 96) con seis equipos en el medio y en la misma línea que Banfield y Argentinos. Peor aún: si en este momento empezara la próxima temporada y se borrara la 2007/2008, River empezaría último en la tabla de promedios sin contar a los ascendidos de la B Nacional. Increíble, aunque no tanto teniendo en cuenta el pasado reciente. Una dura y cruda realidad.

El contexto, además, no lo ayuda. El equipo no genera garantía de confiabilidad ni nada que se le parezca. Quedan 14 fechas antes de que se pueda reforzar el plantel con no más de cuatro nuevos (en el corto receso de verano por el Mundial). Y el clima externo estará más agitado que nunca por las elecciones de diciembre.

Su inmensa historia, independientemente de un mal presente, lo debería ubicar pensando en recuperar la distancia con los líderes del Apertura (está a nueve puntos de Estudiantes y Central) o en la clasificación para la Libertadores 2010 (se encuentra a ocho de los rosarinos). Pero este presente lo sacude. Y ahí es donde emergen esas tablas preocupantes que no miraba desde 1983.

Si se suma la anterior temporada y estas cinco fechas de la actual, River es el que menos puntos sumó (ver aparte), uno menos que Independiente y dos menos que Argentinos, a quienes tendría más cerca. Y a ocho de Central y Arsenal, por ejemplo. Por eso tiene la necesidad de empezar a sumar ya. Porque junio del 2010 parece de otro siglo, pero está a la vuelta de la esquina.

Fuente: Diario Olé

Lo más cercano

En el 83, a River lo salvó el flamante promedio. Fue cuando estuvo más cerca de descender. Siempre existen malos momentos en el fútbol, pero se pueden cambiar. Nosotros en el 83 estábamos mal, pero nos recuperamos y al poco tiempo fuimos campeones de todo. Lo recuerdo habitualmente".

La frase es de Enzo Francescoli, quien vivió aquella transformación en carne propia. La de un River que pasó de penar (él recién llegaba desde Uruguay) a ser campeón de todo (se fue a Francia antes de la Libertadores del 86).

Y es en aquel Metropolitano del 83 cuando River terminó anteúltimo, sólo por encima de Racing de Córdoba. Pero justo en esa temporada se habían instaurado los promedios (se sumaban dos campeonatos) y eso evitó que River jugara en categorías de ascenso: los condenados fueron Racing de Avellaneda y Nueva Chicago. Pero atención que con ese sistema, River finalizó con un promedio de 31,50, sólo por encima de los descendidos y de Platense. ¿Fue a la Promoción? No, por entonces no existía.

Fuente: Diario Olé

Se largó la sucesión

Los candidatos a presidente quieren que la CD resuelva la continuidad de Pipo, no aceptan un DT de transición y piensan en sus pollos para después de diciembre.

La incógnita sobre el futuro del técnico también precipitó los tiempos electorales. El futuro ya llegó. Y, aunque con distintos matices, los candidatos coincidieron en que si Pipo es boleta y lo mejor sería botarlo debe ser una decisión de José María Aguilar... Políticamente correctos, todos le pidieron al presidente que se haga cargo del futuro del DT con la misma firmeza con que decidió contratarlo sin escuchar consejos. "Si él trajo al muerto, que él lo entierre", se escuchó. Como también se oyeron ideas, proyectos y nombres. ¿De quiénes? De los que ellos quieren ver sentados en el banco a partir de enero.

"Ya hablamos con Ramón y va a ser nuestro técnico", contó Hugo Santilli. "Yo también charlé con Ramón, pero sobre todo tenemos un proyecto integral que nunca se vio en la Argentina", aclaró Antonio Caselli. "Me encantaría traer a Bielsa", explicó Rodolfo D'Onofrio. "Hay gente muy interesante como Astrada, Bielsa, Sabella, Cocca, Gallego, Ramón, Madelón, Cappa...", admitió Daniel Passarella. "Astrada nos puede dar el perfil que buscamos", contó Diego Quintás. "Ramón siempre está en el bolillero", tiró Héctor Cavallero. Y Mariano Mera Figueroa le jugó una fichita a "Cappa, si está sin trabajo".

El sueño de cada uno, como se ve, es concreto. Tanto como la postura generalizada de no aceptar un DT de transición aunque el oficialismo se decida a ofrecer una mesa de diálogo para que entre todos elijan un coach que trascienda las urnas.

La figura de Enzo Francescoli también provocó adhesiones, ya que mientras D'Onofrio repitió que "ya está todo conversado y arreglado para que retorne al club y se convierta en nuestro manager", Caselli propuso que en caso de necesidad extrema el Príncipe no demore ni un día más su regreso a Núñez, pero como... técnico. "Es el momento ideal para colaborar. El club está enfermo hoy. No sea cosa que más adelante, si le toca llegar, tenga que ir directamente a la cochería. Enzo es una figura que aglutina, no creo que nadie se oponga a que se sume a ayudar", largó el candidato de Primero River. Y rápido encontró eco en Mera Figueroa: "Es así. Si tiene espalda para apoyar a un candidato, que Enzo le ponga el hombro al club y todos nosotros lo apoyamos a él".

Fuente: TyCsports

Gorosito mantuvo una breve charla con el plantel en Ezeiza

A puertas cerradas y tras el apoyo que le brindaron dirigentes y referentes del plantel, Pipo habló fugazmente con los jugadores para comunicarles su continuidad y esta mañana condujo el entrenamiento del equipo.

La vuelta a los entrenamientos tras la tercera caída en el torneo careció de todo tipo de dramatismo. Néstor Gorosito juntó al plantel en mitad de cancha en el predio de Ezeiza y mantuvo una breve charla en pos de omitir los últimos rumores que circularon por el Monumental.

En apenas ocho minutos, Pipo habló con los jugadores y, tras confirmarles su continuidad, le cedió la palabra a Jorge Borelli, para luego dejar en Agustín Buscaglia las instrucciones para comenzar la práctica. A puertas cerradas, en River ya largaron la preparación de cara al encuentro con Gimnasia LP, que afrontará con la imperiosa necesidad de obtener los tres puntos.
Cabe recordar que ante el pésimo presente que atraviesa el equipo, varias fueron las voces que se alzaron sugiriendo que el futuro de Gorosito estaba lejos de Núñez. Sin embargo, los dirigentes le renovaron la confianza y los referentes del plantel, Ariel Ortega, Marcelo Gallardo y Matías Almeyda, volvieron a brindarle su apoyo. Por eso, Pipo sigue en el cargo y piensa en revertir este momento.

Fuente: TyCsports