sábado, 16 de mayo de 2009

El peor disgusto

Huracán 4
River 0

El sábado de Parque Patricios le regaló a River una goleada de esas que golpean fuerte, de esas que lastiman, que se dan en los momentos justos, ya sea en lo futbolístico o en lo institucional. River perdió por goleada, como lo viene haciendo desde hace mucho tiempo, en todos sus ámbitos, aunque los resultados negativos sean por la mínima diferencia.

Este equipo no tiene la jerarquía que requiere la institución, entonces eso sugiere que talvez estos jugadores no merezcan vestir la camiseta que representan, esa ancla que les impide alcanzar su máximo nivel y que otros jugadores de nivel, pueden personificar sin problemas.

Las próximas 6 fechas que le quedan a este equipo, especialmente al hincha, serán para aferrarse más que nunca a la fe, para que estos jugadores no sigan escribiendo las páginas más negras de la historia del club. La gente seguirá acompañando al equipo y los jugadores se encargarán de desilusionarlos, aunque eso no bastará para que el hincha sea incondicional hasta la última fecha.

El equipo está desvastado anímicamente, a pesar del aceptable primer tiempo frente a Lanús y Huracán, los astros y la realidad indican que para salir de esta crisis deportiva que vive el club, todavía hay un largo camino que recorrer. De nada sirven las continuas chances de seguir en pelea que ofrecen los demás equipos si el peor enemigo que tiene River es él mismo.

Habrá que esperar, elevar plegarias a los dioses que tenga cada hincha. Este equipo no tiene entrega, no poseer ni carácter ni jerarquía, y el más terrible de todos sus males, el peor disgusto es que carece de hambre de gloria y eso es muy grave, terrible para la institución que representan, desencontrada con su historia aunque su gente se resista a esta verdad y se aferre a la camiseta, lo único que lo mantiene exento de esta realidad.

martes, 12 de mayo de 2009

River se despedió del campeonato

River 1
Lanús 1

El equipo de Pipo Gorosito tenía la última chance de seguir vivo en la pelea por el campeonato, gracias a todos los resultados que parecían estar a su favor. Sin embargo, y pese a realizar uno de los mejores primeros tiempos del campeonato, en la segunda parte volvió a ser el mismo equipo desordenado y desprolijo de siempre.

La temprana puesta en ventaja tras el tiro libre de Buonanotte que fue aprovechada por Falcao, trajo tranquilidad frente a uno de los mejores rivales del campeonato. La ventaja duró hasta que José Sand aprovechó su oportunidad frente a Vega y puso las cosas 1 a 1. En el complemento, Marcelo Gallardo no fue decisivo como es su costumbre y Cristian Fabbiani continuó pasando desapercibido.

Otro campeonato que River se despide antes de tiempo, siete fechas antes, normal para los tiempos que vive la institución y demasiado para la historia que supo escribir este club. No importa de que lugar salieron esas hirientes banderas al igual que los cantos de bronca de los hinchas, la verdad no debe exigir tantas preguntas.

Ahora ganan


Copa Libertadores

River Plate (A) 3
Univ. San Martín de Porres (P) 0

No tiene cura

Newell´s 1
River 0

martes, 28 de abril de 2009

Lo ganó la gente

River 1
Gimansia (J) 0

No fue un domingo más. River volvió al triunfo después de 5 encuentros y también con esa tarde hermosa, volvieron los fantasmas de un tiempo que creemos, forma parte del pasado:
La violencia que alguna vez supo estar instalada en el club. Los vallados anti-manifestaciones dieron cuenta de ello.

Desde el campo de juego surgia la preocupación habitual que transmite este plantel, la
incertidumbre de saber que ni el técnico sabe a que juegan sus dirigidos, lo que hace que los hinchas debatan sus minutos imaginando que versión de equipo verán esa tarde. Si alcanzará con los 20 minutos que pueda estar en cancha Marcelo Gallardo, con alguno de sus pases mágicos o
pelota parada para frenar la bronca del hincha ante las constantes frustraciones que genera este
plantel, que incluye por estas horas, frustraciones de perfil internacional también.

La gente fue tan determinante frente al humilde Gimnasia de Jujuy que para que entre el Muñeco, le hizo reeplantear en fracciones de segundos a Pipo Gorosito, la salida de Mauro Díaz por el intrascendente y abatido Mauro Rosales. El transcurso del partido se desarrolló de la manera habitual con que lo viene haciendo el equipo: Falta de actitud, de confianza, poco compromiso con la creación de juego, e inseguridad para entender que la victoria puede ser posible desde el primer minuto de juego.

River sigue con chances de pelear el título desde lo matemático, en lo futbolístico sus días parecen estar contados, hoy por hoy depende de los pies de Gallardo y del corazón de Falcao, los demás acompañan incluso Augusto Fernández, que tras un buen comienzo de año quedó marginado debido a su lesión. La bandera que rezaba "Gallardo y diéz más" podría haber sido más contemplativa con el colombiano.

River volvió a ganar, y si eso sucedió fue por su gente, que eligió alentar antes que insultar, la
que eligió expresar su amor a la camiseta por encima de la bronca que le transmite este plantel.
Ahi estuvo la gente de River, la de siempre, aquellos que renuevan su incondicional amor, pese a
cualquier despojo o falta de respeto que se le quiera propinar a su venerada banda roja.
La gente eligió alentar por sobre el fácil y merecido insulto, para lo demás habrá que esperar.

viernes, 24 de abril de 2009

"Una nueva frustración copera"


Copa Libertadores:
Nacional (P) 4
River Plate (A) 2

River no pudo ganarle al ya eliminado Nacional de Paraguay y sumó una nueva frustración en el plano internacional. Esta vergonzosa eliminación en la anteúltima fecha del grupo 3, se suma a las desastrosas participaciones del 2007 donde el equipo de Passarella cayó frente al desconocido Deportivo Caracas de Venezuela y frente a San Lorenzo en el 2008 al empatar 2-2 tras ir ganando 2-0 con dos jugadores de más en el campo de juego.

Con las últimas participaciones en el plano internacional todavía latentes, está claro que esta nueva frustración no cae por sorpresa a ningún hincha, este equipo se ha acostumbrado a hacerse un lugar en las páginas más oscuras de la historia del club y a empeñarse en desalentar la relación con los hinchas que poco saben de darle la espalda a la camiseta.

No sólo los jugadores son responsables, el técnico y principalmente la dirigencia, están comprometidos con este presente oscuro que le toca vivir al equipo. Se está degradando la rica historia del club, y debe hacerse una dura autocrítica cuanto antes del recorrido futbolístico de los últimos años.

Con los resultados a la vista, hay que buscar las causas que llevaron a River a realizar un papelón tras otro en el trofeo continental, sino seguirá profundizándose la crisis no sólo futbolística sino también institucional.

Los hinchas acompañan incondicionalmente, a ellos también les llegó la moda de la fidelidad en los tablones, que maquilla cualquier realidad futbolística, aunque por estos tiempos estos jugadores se esfuercen torneo tras otro en entrar en las estadísticas más nefastas de la historia.

Habrá que volver a las raíces y echar oídos a aquellos dirigentes que hicieron de River un club modelo a nivel mundial. Dirigentes que sigan los pasos de Antonio Liberti, de William Kent o Aragón Cabrera.

River no supo dejar en el camino a rivales de poca jerarquía, no supo plantear los partidos tanto de local como de visitante y pagó por ello. Ahora queda el torneo local, la otra aspiración del primer semestre del año, habrá que repensar el presente sino el final estará predecido.

domingo, 19 de abril de 2009

Casi casi..

Boca 1
River 1

Era un partido aparte, tanto para River como para Boca. Ambos equipos llegaban devaluados física y futbolísticamente, con la ausencia de Riquelme y con Falcao que finalmente pudo estar desde el arranque.

La gente de River, amontonada en la tribuna más alta que da al Riachuelo, comenzó a observar la buena predisposición del equipo para no ceder espacios al rival. La solidez de la defensa sorprendió a más de uno, Gustavo Cabral y Nico Sánchez se entendían a la perfección y en el mediocampo Ahumada sentía la compañía de Nicolás Domingo, para frenar las envestidas de Chávez y Gaitán.

Hasta los primeros 20 minutos de juego los dirigidos por Pipo Gorosito mostraron presencia, Boca comenzó lentamente a llegar al arco de Vega, mientras que en River, Falcao y Fabbiani seguían pasando inadvertidos como lo harían durante todo el partido.
Sólido en defensa, batallador en el mediocampo y mezquino en ataque, River estuvo retrasado 10 metros en el campo. Pendiente de anular al rival, se olvidó de buscar el triunfo o al menos, ganar metros en el campo rival para estar más cerca del arco de Abbondancieri. Respetó mucho a Boca, como jugando a empatar.

Vega tardó en reaccionar ante el remate de Palermo desde lejos a los 14 minutos del complemento, que le daría a los Xeneixes el primer grito del partido. Luego parecía que los de Ischia definirían el encuentro pese a no tener grandes situaciones de gol, pero con el ingreso de Buonanotte y Rosales, River tomó color y el partido fue otro. El mérito fue de Gorosito al leer bien el partido.

Buonanotte cambió el ritmo del equipo y tras una falta que le cometieron al Enano, llegó el tiro libre de Gallardo que cambíó por gol, para dar respiro e ilusión a la parcialidad visitante que se acercó hasta la Bombonera luego de su aventura por conseguir un lugar en el superclásico.
Después, en los pies de Falcao, River tuvo la posibilidad de ganar en la Bombonera tras 5 años sin victorias, pero el colombiano no le pegó por arriba del arquero ni trató de eludirlo, remató apresurado ante la salida de Abbondancieri y la pelota se fue lejos del segundo palo.

River lo tuvo para ganar y desperdició otra oportunidad de llevarse los 3 puntos de la Boca. El Millonario sigue perdonando a su eterno rival, ya es una costumbre. Esta ves, el arbitraje fue imparcial, Bassi no se dejó influir por el entorno y tuvo una tarde tranquila.
Con el final del encuentro, Gorosito se fue relajado al vestuario. Su equipo se llevó un punto de la Bombonera y de esta forma, se sacó el problema que podría haber originado una derrota en el superclásico.Ahora hay que seguir adelante, Gorosito debe tratar de sacar a la luz las virtudes que tenga este equipo y pelear el campeonato hasta el final.

River sigue en pie aunque a veces, da la sensación de ser un equipo abatido. Por ahora hay que esperar, todavía hay chances en el campeonato, vida en la copa y esperanzas en sus hinchas.