viernes, 17 de abril de 2009

Hay que dejar todo en la cancha. Previa Boca-River.

River llega al primer superclásico oficial del 2009, devaluado anímica y fútbolísticamente, en algunos aspectos casi igual que su rival. Pero como se sabe, éstos partidos son especiales, no importa como se llega, las necesidades de uno u otro, o la posición en el campeonato: Un River -Boca es un partido aparte.

Como si no bastara con los flojos rendimientos de gran parte del equipo, comenzando por el arco y la defensa, Gorosito suma un nuevo problema: Los lesionados. Augusto Fernández era uno de los puntos más altos del Clausura y debido a su lesión en la pierna izquierda, estará fuera de las canchas como mínimo, por el resto del torneo. Facundo Quiroga era una de las alternativas de una defensa que no se cansa de cometer graves errores partido tras partido, también se pierde el resto del campeonato y en las últimas horas fue operado por una rotura de ligamentos cruzados.

Con la abrupta salida de Barbosa, El Indio Daniel Vega defenderá el arco de River, algo inesperado hasta por el propio arquero días atrás. Ante las apáticas actuaciones de los centrales Millonarios, se especulaba que Danilo Gerlo, hombre querido por los hinchas, podía ganarse un lugar en el equipo titular, ocupando el lugar de Paulo Ferrari que, en caso de que Paco sea el lateral izquierdo, Ferrari estaría entre los once como volante por la derecha. Pero estás son sólo especulaciones.

Al parecer, llegada la hora de la verdad, en el fondo estarán Ferrari, Cabral, Sánchez y Villagra. Diego Barrado arrastra una lesión y quedaría afuera el domingo, su lugar podría ser ocupado por Gustavo Bou. Oscar Ahumada y Nicolás Domingo cumplirán la función de doble cinco en el mediocampo y la banda izquierda sería ocupada por Diego Buonanotte. Mauro Díaz fue una buena carta para Gorosito en la semana pero pierde terreno a medida que se acerca el superclásico.

Más adelante estarán Marcelo Gallardo y la duda en el ataque pasa por Radamel Falcao, con un fuerte golpe en el cuádriceps izquierdo, quién podría ser confirmado a último momento. De esta forma Cristian Fabbiani acumularía fuerzas para entrar con todo en el segundo tiempo, de no ser así, el Ogro y su dolor de fisura de costilla estarán desde el minuto cero.

Difícil se hace arriesgar un posible equipo para el domingo en medio de la incertidumbre que nació naturalmente, por el presente que vive el equipo Millonario o porque el técnico Riverplatense juega muy bien a despistar al rival, aunque finalmente despiste propios y ajenos.
A menos de 48 horas del Boca-River en la Bombonera, River podría salir al campo de juego con: Vega: Ferrari, Cabral, Sánchez y Villagra, Bou, Ahumada, Domingo y Buonanotte, y Gallardo y Fabbiani.
Algo dice que Gorosito prepara una sorpresa para el domingo. Es que el técnico Millonario quiere ganar el partido y está trabajando y pensando para lograr ese objetivo. Hizo declaraciones entre semana, aclaró que le gusta que sus jugadores hablen dentro de la cancha, y en esos deseos de darle una alegría a la gente de River, Gorosito sabe que su equipo tiene que poner fútbol y corazón, y su mejor bandera para este tipo de situaciones está en duda. ¿Sorprenderá con Falcao desde el arranque?.

Después de todo salvo el colombiano, poco importan los nombres si el equipo no tiene buenos rendimientos. Lo significativo debe ser que los jugadores dejen todo por los colores de la camiseta, por la historia que ella tiene, y principalmente por su gente, la que acompaña sea cuál sea el presente del equipo, pese a que hagan lo imposible para alejar al hincha de la tribuna, ellos dirán nuevamente presente.
Algo deberán devolverles estos jugadores a tanta pasión, entonces el domingo hay que dejar todo en la cancha, todo por los colores de ésta camiseta.

martes, 14 de abril de 2009

Al borde del abismo

River 2
Gimnasia (LP) 2

Casi sin pensarlo, Néstor Gorosito y los suyos, han comenzado a transitar el camino más peligroso desde el comienzo del año, con ausencia de una identidad futbolística, escasa entrega, y cómo el peor cóctel mortal antes del superclásico, distanciados con la hinchada.

River empata de local frente a Gimnasia de la Plata, un partido que si finalizó igualado fue gracias a la inspiración de Daniel Vega y a que enfrentó a un equipo que pelea en la tabla de descensos, aunque en el campo de juego, no se sabía verdaderamente cuál de los dos equipos es el que lucha por no descender.

Gimnasia como todo equipo humilde que llega al Monumental, se hizo grande desde el arranque, de la mano de Rinaudo, mientras que los de Gorosito tenían en Falcao a su única bandera a la hora de los hechos, y en la falta de líderes, de espantos defensivos y ausencia de creación de juego, sus peores y más expuestas miserias.
Pocos de los once que puso desde el arranque el técnico Millonario, alcanzan una actuación regular, no sólo en este partido, sino en el global desde el comienzo del Clausura. La gente ya lo sabe, resta que el técnico digiera esta gran verdad.

Alguna ves Gorosito dijo que jugarán los que mejor estén, y bajo esta premisa, no quedan dudas que Nicolás Sánchez, Gustavo Cabral, Facundo Quiroga, Diego Barrado, Rodrigo Archubi, Mauro Rosales y Matías Abelairas ! han concluido su ciclo. Como dirían por ahí: “lo sabe todo el mundo”.
¿Será momento de los Orbán, los Mussachio, los Lizzio, los Domingo?. Qué tanto puede perder River, si al menos, Gorosito ensaya una intención de salir de la mediocridad en la que estamos inmersos.

Quedan horas para el superclásico que define nuevos rumbos en medio de un camino con espinas, en el que River llegará devaluado futbolísticamente, reconociendo que este presente, inevitable calco de lo que va a venir, tendrá el domingo en la Bombonera, la posibilidad de salir del borde del abismo.

miércoles, 8 de abril de 2009

Mucho Ruido y pocas..

Copa Libertadores:
River Plate 0
Nacional (Uru) 0

La noche de martes por la copa en el Monumental, era esperada con ansias por la gente de River. Era el momento propicio para que tanto los jugadores como el técnico, pongan en acción el potencial del que tanto hablan cada vez que termina un partido.

Este River-Nacional de Montevideo era la mejor excusa para dejar de lado las desafortunadas noches de Perú y Montevideo, olvidar la pésima actuación en Avellaneda, y principalmente, mostrar que hay un equipo con capacidad y ganas de lograr cosas. Nada de eso ocurrió, River fue una vez más una sombra, un equipo desalmado con jugadores despiadados o incapaces de tener un rendimiento acorde a las exigencias que demanda la institución.
Entonces, surge la pregunta tan evidente como su respuesta: ¿Cuánta vida tiene este River en la copa y cuánta en el torneo local?. El presagio de lo que vendrá parece estar escrito en los diarios ya sin valor periodístico. ¿Donde quedaron las declaraciones de Fabbiani entre semana, anunciando que sería una guerra el partido frente a Nacional?. Nada de eso ocurrió, levantaron la bandera de la derrota al escuchar el primer disparo, no hubo lucha que merezca el reconocimiento a los soldados de Gorosito.

River fue un extraño en su rodeo y padeció la falta de liderazgo, de ideas y ganas de buscar los 3 puntos que le den aire para seguir con chances de pasar a octavos, y de revindicarse con su gente. De esta forma, no se llega a ningún puerto, de esta manera se desprestigia al club, con palabras no ganan partidos, con discursos o deseos no logran éxitos. Esto es River, y la historia exige una explicación.

martes, 7 de abril de 2009

La cuenta regresiva está en marcha

Copa Libertadores:
River Plate
Nacional (Uru)

River se juega frente a Nacional de Montevideo, la última chance que tiene en la copa, la última oportunidad para continuar con aspiraciones en un torneo que lo tiene a maltraer desde hace tiempo. Sólo 3 puntos quedaron en casa, producto de aquel cuestionado y agónico gol de Buonanotte frente a Nacional de Paraguay en el Monumental. Después vendría la derrota en Perú frente a San Martín de Porres y otra caída aún más dolorosa, frente a Nacional en el Centenario.

El equipo de Gorosito no tiene margen para el error, después de todo lo que se habló, de los entredichos entre Fabbiani y Pelusso, el técnico de Nacional, y fundamentalmente porque River no puede no clasificar a octavos, aunque la realidad futbolística del equipo diga lo contrario.

Será una noche donde el equipo local salga a jugar los 90 minutos con el cuchillo entre los dientes, como dijo Fabbiani, pero no sólo desde las palabras, sino desde el compromiso que deben sostener los jugadores al estar en el lugar que les toca.

Ya no habrá escusas de nada, sólo sirven los 3 puntos, cuya búsqueda será respaldada con la localía que ejercerá River en el Monumental. Barbosa tendrá que transmitir seguridad, Ferrari y Villagra ser las salidas claras, Sanchez y Cabral deberán entenderse y estar concentrados, Ahumada ganar el mediocampo sin apelar a transformarse en conductor pero incitando a Barrado a entrar en sintonía, Sambueza crear y ser opción para sus compañeros sin chocar con el rival. Gallardo debe ser aquel que entra en el complemento y les mueve la cabeza a sus compañeros, Fabbiani ser lucha y opción de cambio de ritmo del equipo para manejar los tiempos del partido. Y Falcao deberá ser el Falcao de siempre, el luchador, el que contagia, el que entiende lo que significa River y en este partido clave, debe ser preciso ante las situaciones que genere el equipo.

La cuenta regresiva está en marcha, algo dice que será un partidazo, por lo hablado entre semana, por las urgencias de River, por la pasión que volcarán sus hinchas, dispuestos a empujar al equipo una vez más hacia la victoria.

Sin compromiso y sin ideas

Racing 1
River 0

Fueron 14 los días que River tuvo para reeplantearse y ponerse a tono con la seguidilla de compromisos que tendrá el equipo en 28 días, 8 partidos en ese lapso, buena oportunidad para poner en forma a jugadores, estudiar a los rivales y así sobrepasar la carga de encuentros que genera la copa y el campeonato.

River llegó a Avellaneda con la idea fija de alcanzar lo más alto de la tabla y compartir la punta con un descarado Colón con aires "Turcos". Racing y Caruso Lombardi debían echar mano a lo poco que tienen en calidad de jugadores desde lo técnico y desde lo anímico, aunque en este caso, cabe la frase "nada mejor que un roto para un descocido".

Pipo Gorosito sostiene al equipo en base a triunfos agónicos y oportunos desahogos de los hinchas que emprenden su habitual procesión de cada domingo, o en este caso, del sábado. El primer tiempo del clásico más antiguo del fútbol argentino tuvo a Racing exponiendo las cualidades que mejor le asientan a su presente y a su técnico: La lucha y la picardía. Y encontró a un River inocente, dispuesto a entrar en ese juego que proponía el rival, sin margen para leer el juego, ni sus jugadores ni principalmente, su técnico.

Entonces, es díficil tirar el carro para adelante cuando medio equipo lo tira para atrás. Augusto Fernández no pudo ser la opción por la derecha, su lesión le dio lugar a Barrado en el equipo para poner en evidencia el murmullo que se siente en las tribunas: Mucha camiseta. Mucha casaca para él y para Archubi, también para Abelairas y Rosales. Generosa es la vida al darles la oportunidad de vestir tamaña camiseta, al igual que a los centrales, sea cúal fuere, Sánchez, Cabral o Quiroga, o nos vamos más atrás aún: Barbosa.

A River no lo salvó ni Gallardo, quién ya se acostumbró a cambiarle la cara al equipo en el complemento. Y no contó con Falcao, la bandera de este River, que hubiera cambiado el marcador trás la ventaja de Racing de la mano de Luguercio.

La lesión de Cabral le restó un cambio a Gorosito desde lo táctico, el que tuvo que poner en cancha a Quiroga, y Buonanotte que sigue decayendo y entregando su lugar a un Gallardo que tendría que haber ingresado por Augusto Fernández en el primer tiempo. Error de Gorosito teniendo en cuenta la punta que buscaba.

Asi no se puede, sin compromiso, sin ideas y sin actitud para mandar al equipo adelante, difícil será que River pueda pelear el campeonato. Si no se replantea las cosas, tanto la copa como el campeonato habrán sido una ilusión una vez más diluida.

lunes, 23 de marzo de 2009

Camino al andar

River 2
San Martín (T) 1

River y San Martín de Tucumán se veían las caras en el Monumental, ambos equipos con distintos problemas, pero con complicaciones al fin. Uno se debate entre la permanencia en primera y la gloria que esto genera, con un plan de lucha en curso para no caer en el agujero negro llamado descenso. El otro en un debate con su historia, intentando rehacer su identidad, con aspiraciones de lograr el título que devuelva la calma, talvés librado al azar, intentando hacer su camino al andar y que todo se resuelva sobre la marcha.

El partido frente a los tucumanos trajo recuerdos que el hincha dificilmente pueda olvidar: "El primer tiempo de River fue una copia de aquel equipo que saliera último en el Apertura 2008", eran ellos, los mismos jugadores, la misma desorganización y desgano, pero con otro director técnico y esta vez, en la pelea por estar en lo alto de la tabla.Tras el exagerado 0-3 en el Centenario por la copa, donde hubo bajos rendimientos pese a estar ordenado en sus líneas, River sacó a flote un partido en el que San Martín (T) lo tenía a mal traer, ésta vez desalineado por donde se lo mire al conjunto de Gorosito, pero pese a las dudas de los hinchas, dando muestras de tanto en tanto que a estos jugadores les corre sangre por las venas.
River y Mariano Barbosa pudieron sobreponerse al gol de Anchén en el primer minuto de juego, con el arquero Millonario como cómplice. Después sólo hubo incertidumbre en el local ante un sólido y ordenado equipo tucumano. Ya en el segundo tiempo, con Rosales y Abelairas reemplazados por Gustavo Fernández y Marcelo Gallardo, River cambió notablemente.Y ese cambio de mentalidad no se generó precisamente por los pases del Muñeco como en la llegada del gol Millonario tras el cabezazo de Facundo Quiroga, sino por la sola presencia del Muñeco, algo sorprendente pero cierto.

Y River fue una y otra vez, buscaba el triunfo que se le negó en Liniers, en Uruguay entre semana y que llegaría como aire renovador de esperanzas de los hinchas Millonarios que colmaron el Monumental, y como desilusión de los hinchas tucumanos que colmaron la Centenario alta.

Y entonces, en ese acocalipsis que ronda por Núñez cada domingo para seguir los escritos de un tiempo que no para de generar nefastas estadísticas, apareció el penal cobrado por Sergio Pezzota, no el cometido a Falcao sino el que le hicieron a Buonanotte. Finalmente se le cobró un penal a River en el Monumental, y Falcao, el único con luz propia, puso en la garganta de todos los hinchas de River, el grito eterno de gol.

Fue una tarde de viejos recuerdos, de desahogo, de euforia y esperanza para seguir armando el futuro de este River 2009: "Sobre la marcha, domingo a domingo".

viernes, 20 de marzo de 2009

Copa Libertadores: River trajo una derrota del Centenario

Nacional (Uru) 3
River Plate (Arg) 0

River cayó en tierras uruguayas luego de 27 años, frente a Nacional de Uruguay por 3 a 0, en un resultado generoso para el local, por la tercera fecha del grupo 3 de la Copa Libertadores de América. Cerca de 50.000 almas colmaron el mítico estadio Centenario.
Los dirigidos por Pipo Gorosito cruzaron el charco, al igual que los más de 2.000 hinchas que estuvieron presentes en la noche uruguaya de copa libertadores, trofeo que año a año apresura la obtención del equipo Millonario.

River perdió en los laterales y careció de solidez en el mediocampo, con la poca participación de Augusto Fernández y Rubens Sambueza, vulnerados por las embestidas de Oscar morales y Diego Arismendi. El equipo argentino careció de juego creativo y de cambio de ritmo, como lo viene desarrollando en el torneo local con la inclusión de Marcelo Gallardo en los segundos tiempos. Esta vez, el muñeco estuvo desde el arranque pero no pudo gravitar, Radamel Falcao y Cristian Fabbiani intentaron en ataque pero no pudieron doblegar las marcas de la defensa local.

A los 40 minutos del primer tiempo llegaba el primero del “Bolso” de la Mano de Alvaro Fernández para mandar al equipo argentino al descanso con el resultado parcial en contra. Ya en el complemento, surgió un impensado y preocupante problema para Pipo Gorosito, aún más que el resultado en si, los errores cometidos por el arquero de River Mariano Barbosa. Primero no pudo controlar un remate cruzado de Nicolás Lodeiro, y luego sobre el final, no tuvo reacción al dejarle el palo descubierto a Mauricio Victorino para ejecutar el tiro libre que el delantero tricolor que cambió por gol.

River llegó al arco de Rodrigo Muñoz, pero siempre le sobró un tiempo a cada llegada, a las que pudieron anticiparse los jugadores de Nacional. Los de Gorosito carecieron de fútbol, de esfuerzo físico y fundamentalmente de ánimo para enfrentar este tipo de partidos de copa.
En Uruguay festejaron un valioso triunfo en un colmado estadio Centenario ante uno de los grandes del continente. De esas tierras River se trajo una derrota holgada, ahora tiene que ganar todo lo que juegue si quiere acceder a octavos y continuar con chances de consumir su sueño copero.